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Inspección y calidad 10 min de lectura

Ensayos no destructivos: cómo se busca una fisura que no se ve

Una reparación estructural bien pulida no se ve a simple vista ni en una foto. Estos son los dos ensayos que la encuentran en un patio, qué detecta cada uno, dónde se aplican en una excavadora y por qué un resultado limpio no siempre significa que la reparación sirva.

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Chispas de soldadura mientras un operario suelda metal en una fábrica
Foto: Pexels · licencia de uso comercial

Un cordón de soldadura pulido y repintado devuelve una superficie más lisa que la de fábrica. A la vista está perfecto. Al tacto, también, si la masilla quedó bien aplicada.

La fisura sigue ahí abajo, o volvió a empezar al lado del refuerzo, que es donde ahora se concentra el esfuerzo. Encontrarla no es cuestión de mirar mejor: es cuestión de usar un método que no dependa de la vista.

Este artículo es el método. La inspección visual de la estructura, con sus zonas críticas y las señales de repintado, está en fisuras y soldaduras en la estructura de una máquina. Acá empieza donde esa termina: cuando la duda ya existe y hay que resolverla con un ensayo.

Qué encuentra cada método y qué no

Ensayo no destructivo significa que la pieza queda en servicio después de la prueba. No significa que todos los métodos vean lo mismo, y la confusión entre uno y otro es el origen de la mitad de los informes inútiles.

Los métodos, ordenados de menos a más específicos
MétodoQué detectaSu límite
Visual con luz rasanteRelieve de cordones, ondulaciones, bordes de enmascaradoNo ve nada debajo de la pintura
Medidor de espesor de recubrimientoMicras de pintura y masilla sobre el aceroDice que hay relleno, no dice si hay fisura
Líquidos penetrantes (PT)Discontinuidades abiertas a la superficie, incluso muy finasNecesita metal desnudo y no ve nada por debajo de la superficie
Partículas magnéticas (MT)Discontinuidades superficiales y también algunas sub-superficiales, del orden de 1 a 3 mm de profundidadSolo sirve en materiales ferromagnéticos y exige magnetizar en dos direcciones
Ultrasonido (UT)Discontinuidades internas y espesor remanente de la chapaEquipo, calibración y operador certificado; no es un ensayo típico de patio
RadiografíaEl volumen completo del cordónFuente radiactiva y zona restringida: impracticable en un patio de usados

En la práctica de una compra, la pareja realista es penetrantes y partículas magnéticas. El ultrasonido aparece cuando la duda es de espesor o de sanidad interna del material, y la radiografía prácticamente nunca.

Líquidos penetrantes, paso a paso

Es el ensayo más barato que existe y el que más se ejecuta mal, porque parece simple: un líquido de color, un trapo y un revelador. La secuencia real tiene seis pasos y cada uno se puede arruinar.

  1. Preparación de la superficie. La zona se limpia hasta el metal desnudo. Eso implica quitar pintura, y ahí aparece la primera negociación con el vendedor, porque el ensayo deja una marca visible en la máquina.
  2. Aplicación del penetrante, por aerosol o pincel, cubriendo un área mayor que la zona sospechosa.
  3. Tiempo de penetración. Del orden de diez a treinta minutos según el material y el tipo de discontinuidad buscada. Es el paso que más se acorta cuando hay apuro y el que más falsos negativos produce.
  4. Remoción del excedente sin arrastrar el penetrante que quedó dentro de la fisura: paño humedecido, con arrastre controlado, nunca un chorro directo sobre la zona.
  5. Revelador en capa fina y pareja. La indicación aparece por sangrado, dibujada desde adentro hacia afuera.
  6. Lectura y registro dentro del tiempo previsto por el procedimiento, con foto de la indicación y una referencia de escala al lado.

Hay dos familias de penetrante. El visible, rojo sobre revelador blanco, que es el de campo y se lee a la luz del día. Y el fluorescente, que necesita luz ultravioleta y penumbra, más sensible pero poco práctico en un patio a las once de la mañana.

La práctica estándar de referencia para este ensayo es ASTM E165. Un detalle que suele pasarse por alto: el procedimiento define un rango de temperatura de trabajo, y fuera de ese rango el ensayo tiene que calificarse aparte. Un patio a cuarenta grados al sol, en Guangdong en agosto, no es una condición neutra.

Motoniveladora naranja trabajando en una obra embarrada
Motoniveladora naranja trabajando en una obra embarrada.

Partículas magnéticas: el método que ve un pelo por debajo

Sobre acero se puede ir un paso más allá. Se magnetiza la zona y se esparcen partículas ferromagnéticas finas, que se acumulan donde el campo magnético se interrumpe: exactamente donde hay una discontinuidad.

La ventaja frente al penetrante es que detecta también discontinuidades que no están abiertas a la superficie, del orden de uno a tres milímetros por debajo. Es decir, justo lo que deja una reparación pulida y repintada.

Y acá está el error de ejecución más frecuente de todo el método:

Una sola dirección de magnetización no alcanza

Una fisura orientada paralela a las líneas del campo magnético no interrumpe nada y no se dibuja. Por eso el ensayo se hace en dos direcciones perpendiculares entre sí, girando el yugo 90 grados y repitiendo. Un informe de partículas magnéticas que no aclara que se ensayó en dos direcciones está informando la mitad del ensayo.

El resto de las condiciones: partículas secas o en suspensión húmeda según la superficie, contraste adecuado (habitualmente fondo blanco), y desmagnetización posterior cuando corresponde. Las prácticas de referencia son ASTM E709, ASTM E1444 y, para industria general, ASTM E3024.

La limitación es de material: solo funciona en materiales ferromagnéticos. La estructura de una excavadora lo es, así que no es un problema en este caso, pero conviene saberlo antes de pedirlo sobre una pieza de aluminio.

Dónde se aplica en una excavadora

Un ensayo no se hace sobre la máquina entera. Se hace sobre cuatro a seis zonas de unos pocos decímetros cuadrados cada una, elegidas antes con el pase visual y el medidor de espesor de pintura. Esa es la razón económica por la que el método es viable: nadie ensaya una pluma completa.

  1. Raíz de pluma, la unión con el bastidor de giro, que concentra el mayor esfuerzo de toda la máquina.
  2. Unión pluma-brazo, con atención al borde de las orejetas, que es donde arrancan las fisuras antes de avanzar hacia el cajón.
  3. Orejas de los cilindros de pluma, brazo y balde, incluyendo el alojamiento del pasador.
  4. Bastidor de giro, en el entorno de la corona, buscando fisuras radiales.
  5. Uniones del bastidor con los largueros de orugas, sobre todo si el pase visual encontró torceduras.
  6. Cualquier cordón fresco que la inspección visual haya marcado, esté donde esté.

El balde y su porta quedan fuera de esta lista a propósito. Se reparan de manera rutinaria y una soldadura ahí no compromete la estructura: gastar un ensayo en un balde es gastar mal.

Una indicación no es un defecto

Esta es la parte que separa un ensayo de una foto de colores, y la que más conviene entender antes de leer un informe.

  • Indicación es cualquier señal que aparece en el ensayo. Puede ser relevante o no relevante.
  • Indicación no relevante es la que produce un cambio de sección, una raya mecánica, un excedente mal removido o el borde de una pieza. No es una falla del material.
  • Indicación relevante se clasifica por forma (lineal o redondeada) y por dimensión, y recién entonces se compara contra un criterio.
  • Criterio de aceptación es el umbral escrito que dice qué tamaño y qué tipo de indicación se acepta y cuál no. Sale de la especificación aplicable, no del criterio personal del que sostiene el aerosol.

Para este tipo de equipos existe una especificación propia: AWS D14.3/D14.3M, de soldadura de equipo de movimiento de tierras, construcción, agrícola y de manipulación de materiales, en su edición de 2019. Cubre calificación del procedimiento de soldadura, calificación del personal, calidad de la soldadura, inspección y reparación.

La consecuencia práctica es directa: un informe que dice "sin fisuras" sin declarar qué norma y qué criterio de aceptación aplicó no dice nada evaluable. Es la misma lógica del tren de rodaje, donde un porcentaje sin medida cruda tampoco significa nada.

Quién puede firmar el ensayo

El personal de ensayos no destructivos se califica y certifica por niveles, según esquemas reconocidos como la práctica recomendada ASNT SNT-TC-1A, la norma ANSI/ASNT CP-189 o NAS 410, además de los esquemas de certificación de personal del ámbito ISO.

La diferencia que importa en tu caso: un Nivel I ejecuta bajo supervisión, mientras que un Nivel II ejecuta el ensayo, interpreta, evalúa los resultados y puede redactar instrucciones escritas. Si el informe que vas a usar para decidir una compra no lo firma alguien con esa calificación, estás pagando por un procedimiento sin respaldo.

Conviene decirlo claro: nosotros inspeccionamos máquinas, no somos laboratorio de ensayos ni certificadora. Cuando una unidad necesita un ensayo, lo ejecuta un tercero calificado. Lo que aporta la inspección es que el alcance quede bien escrito antes, y que alguien verifique después que lo que se ensayó fue esa máquina y esas zonas.

Por qué un cordón nuevo se trata como falla hasta que se demuestre lo contrario

Acá hay una distinción que casi nadie hace y que cambia la decisión.

Un ensayo que da limpio prueba una cosa: que hoy, en esa zona, no hay una discontinuidad detectable por ese método. No prueba que la reparación tenga la resistencia estructural de origen.

La resistencia depende de cosas que ningún ensayo de superficie mide: si el procedimiento de soldadura estaba calificado para ese acero, si el consumible era el adecuado, si hubo precalentamiento y control de temperatura entre pasadas, y si el refuerzo interno respeta el camino de esfuerzos que el fabricante diseñó.

Hay además un factor de tiempo. El agrietamiento asistido por hidrógeno puede manifestarse días después de terminada la soldadura, razón por la cual los talleres serios esperan antes de dar por buena una reparación y recién entonces la inspeccionan. Un ensayo hecho a las dos horas de soldar tiene un valor distinto que uno hecho a la semana.

Por eso el criterio operativo se mantiene: un cordón fresco, un relleno o una masilla en zona de esfuerzo son una falla estructural hasta que un técnico calificado, con documentación del procedimiento, diga lo contrario. El ensayo aporta evidencia; la documentación aporta el resto.

Cómo se pide y qué se acuerda antes

El pedido no es "revisen la pluma". Es un alcance escrito con seis puntos, que se cumple o se rechaza:

  1. Zonas exactas a ensayar, enumeradas y con foto de referencia de cada una.
  2. Método por zona: penetrantes, partículas magnéticas o ambos.
  3. Norma aplicada y criterio de aceptación declarados en el informe.
  4. Nivel de certificación de quien ejecuta y de quien firma.
  5. Entregables: foto de cada zona antes, durante y después, con escala, y la clasificación de cada indicación encontrada.
  6. Quién repone la pintura de las zonas decapadas y con qué producto. Es un detalle chico que genera discusiones grandes.

Sobre el precio, la respuesta honesta es que no encontramos una tarifa de referencia publicada para ensayos no destructivos en patios de maquinaria usada en China. Se cotiza por zona y por movilización, y conviene pedirlo con el alcance ya escrito para que las cotizaciones sean comparables entre sí.

Cuándo no vale la pena ensayar

  • Cuando no hay sospecha. Si el pase visual con luz rasante y el medidor de espesor no encontraron nada en una máquina de pocas horas, el ensayo es un gasto sin pregunta detrás. Se ensaya por indicio, no por rutina.
  • Cuando el vendedor no autoriza quitar pintura. Sin metal desnudo no hay penetrante posible, y esa negativa vale como respuesta: la zona que no se deja preparar es la zona que interesa.
  • Cuando ya hay evidencia de reparación no documentada en raíz de pluma o bastidor de giro. Ahí el ensayo no cambia la decisión, porque aunque dé limpio sigue faltando el respaldo del procedimiento. Ese dinero rinde más buscando otra máquina.

El ensayo no destructivo es una herramienta cara de usar mal y barata de usar bien. Bien usada significa cuatro zonas elegidas por un inspector que ya miró la máquina, con norma y criterio declarados, y con el resultado en la mesa antes de transferir el saldo. Cómo encaja este paso en el recorrido completo del patio está en el protocolo de inspección paso a paso.

Preguntas frecuentes

¿El ensayo daña la máquina o le deja marca?

No la daña: por definición, la pieza sigue en servicio después. Sí deja marca visible, porque hay que llegar al metal desnudo en la zona ensayada. Por eso se acuerda de antemano quién repone la pintura. Un vendedor que acepta el ensayo pero no quiere que se toque la pintura de la raíz de pluma está poniendo una condición que vacía el ensayo.

¿Se puede aplicar líquido penetrante sobre la pintura?

No. El penetrante entra por capilaridad en aperturas del metal, y una capa de pintura las tapa todas. Un ensayo hecho sobre superficie pintada da limpio siempre, que es exactamente el resultado que busca quien lo propone así.

¿Partículas magnéticas o líquidos penetrantes?

Sobre acero, partículas magnéticas, porque además de lo abierto a la superficie ve algo por debajo, que es donde queda una reparación pulida. Los penetrantes son la opción cuando no hay equipo de magnetización disponible o cuando el material no es ferromagnético. Cuando el presupuesto lo permite, las zonas más críticas se hacen con los dos.

¿Cuánto tiempo lleva ensayar cuatro zonas?

Lo que domina el reloj no es el ensayo sino la preparación. Solo el tiempo de penetración va de diez a treinta minutos por zona, y a eso hay que sumarle decapado, limpieza, revelado, lectura y registro fotográfico. Con cuatro zonas y decapado incluido, es trabajo de buena parte de una jornada, y conviene agendarlo como visita aparte de la inspección general.

¿Un resultado limpio significa que la reparación es confiable?

Significa que hoy no hay una discontinuidad detectable en esa zona por ese método. La confiabilidad de la reparación depende del procedimiento de soldadura, del consumible y del tratamiento térmico, que no se miden desde afuera. Por eso el resultado del ensayo se pide junto con la documentación de quién reparó, cuándo y con qué procedimiento.

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